14 de diciembre de 2011

El “Ardipithecus ramidus”

Un total de 47 investigadores de 10 países diferentes, tras 17 años de investigaciones, han estado analizando el esqueleto de una hembra del que se conserva la mayor parte del cráneo, las manos, los pies, las piernas y la pelvis, y que se cree que es del homínido más antiguo hallado hasta ahora. Data de unos 4,4 millones de años y fue descubierto en Etiopia. Pertenece a la especie de “Ardipithecus ramidus” y fue bautizado por los expertos con el nombre de Ardi. Los resultados de estos 17 años de investigación han sido publicados en la revista “Science”. Se piensa que el ultimo antepasado común compartido por humanos y chimpancés vivió hace al menos seis millones de años. ‘Ardipithecus’ data de hace cuatro millones y, por tanto, no es ese último ancestro compartido. Sin embargo, está más cerca que otros fósiles a ese momento crucial. ‘Ardi’ es al menos un millón de años más antigua que Lucy, el famoso esqueleto de una hembra de ‘Australopithecus afarensis’ que durante mucho tiempo ha sido uno de los restos de homínidos más antiguos conservados en el registro fósil.



6 de abril de 2011

Símbolos atlantes encontrados en la cerámica primitiva de Jaen.

Según un investigador hispanocubano estudioso de la Atlantida de Platón, una cerámica hallada en la ciudad de Jaén, Andalucía, España, presenta un símbolo similar al de la ciudad concéntrica de la Atlántida.

 El hallazgo de esta cerámica se produjo en el pasado siglo, sin embargo, al igual que ha pasado con otras cerámicas de finales de la Edad del Bronce y principios de la Edad del Hierro halladas en otros puntos de España como el Carambolo, Sevilla, y Luzaga, Guadalajara, estos enigmáticos motivos habían pasado practicamente inadvertidos hasta que el escriptólogo y epigrafista hispano-cubano Georgeos Díaz-Montexano se percató de su asombroso parecido con el diseño del esquema arquitectónico de Atlantis, la ciudad principal o acrópolis de la Atlántida, de acuerdo a la descripción que ofrece el mismo Platón en el diálogo del Critias.

El símbolo generalmente está compuesto por un círculo o punto central que aparece rodeado por varios anillos concéntricos (entre tres y cinco en su mayoría), y desde el mismo centro parte un trazo recto o ligeramente ondulado -como un canal- que se extiende hacia el exterior de los anillos como puede apreciarse en la ilustración.


Esta cerámica jienense fue hallada justamente en una ciudad donde también se ha podido constatar la existencia de una primitiva ciudad circular concéntrica debajo de la actual. Una ciudad que, al igual que la acrópolis de la Atlántida, alternaba varios fosos circulares para contener o conducir agua con otros anillos de tierra que eran comunicados entre si mediante puentes.

Esta ciudad circular concéntrica al parecer fue habitada desde la Edad del Cobre y durante toda la Edad del Bronce hasta principios de la Edad del Hierro, según los resultados obtenidos hasta la fecha mediante las excavaciones arqueológicas.

El asentamiento de Marroquíes Bajos, de cuyo núcleo central hay restos en la zona norte de la ciudad moderna, se organizaba en cinco círculos concéntricos. Éstos estaban delimitados por fosos excavados que canalizaban el agua que llegaba desde las faldas del monte para luego distribuirse en el interior de los anillos hasta las viviendas. Lo mismo podemos ver en las descripciones que hace Platón sobre la funcionalidad de los canales en torno a la ciudad principal de la Atlántida.

Según Díaz-Montexano, la ciudad calcolítica y de la Edad del Bronce de Marroquíes Bajos, en Jaén, se edificó con el mismo diseño descrito por Platón. Las excavaciones arqueológicas han demostrado que el núcleo principal era como una isla circular rodeada de cinco fosos (como los cinco anillos que rodeaban a la isla Atlantis), mientras que el diámetro del anillo exterior se ha calculado en unos 1.900 metros.

El hispano-cubano señala que según Platón el ancho máximo o diámetro de los cinco anillos sumados era de 11 estadios, que multiplicados por la media conocida de 177,6 metros por estadio ofrece la suma de 1.953,6 metros, apenas unos 54 metros de diferencia con respecto al diámetro máximo de los anillos de la ciudad de Marroquíes Bajos.

Sigué siendo de gran actualidad el misterio, pero ¿cúando tendremos la definitiva solución?, sólo el tiempo podrá decirlo.

16 de marzo de 2011

¿LA ATLANTIDA EN DOÑANA?

La Atlántida pudo haber estado en Doñana hace 2.500 años

La Atlántida, el paraíso perdido que describió el filósofo griego Platón y que desapareció tras un gran maremoto, podría estar en España, según una investigación que comenzó hace cinco años con unas fotos satelitales.


Los textos de Platón sitúan la Atlántida frente a las Columnas de Hércules, lugar atribuido al estrecho de Gibraltar que señalaba el límite del mundo conocido, y la describen como una isla más grande que Libia y Asia juntas.


Durante años, científicos y aficionados a la arqueología han reclamado haber encontrado la Atlántida, uno de los más recientes fue un ingeniero aeronáutico del Reino Unido Bernie Bamford, quien en 2009 dijo haberla encontrado utilizando el buscador Google Ocean, parte de Google Earth y que resultó ser un mapa del suelo oceánico.
Sin embargo, después de dos años de investigación, un equipo internacional en el que participó el profesor Richard Freund de la Universidad estadounidense de Hartford (Connecticut), cree que ha localizado la isla perdida en el parque nacional de Doñana (Cádiz), según contó a EFE.

"Hemos descubierto un patrón geológico que no suele encontrarse en la naturaleza", aseguró Freund, que explicó que la estructura y la disposición de las grandes rocas detectadas demuestra que ha habido intervención el hombre y podrían ser los restos de la antigua isla.

La investigación, que cuenta con el apoyo de National Geographic ha sido seguida por el canal especializado en ciencia, que ha recreado el descubrimiento en un documental que se difundió en Estados Unidos este martes 15 de marzo y que llegará a España en junio.

Según contó Freund, en 2003, un equipo de científicos alemanes, dirigidos por Werner Wickboldt descubrió en unas imágenes satélite del mar Mediterráneo unas estructuras rectangulares y varios anillos concéntricos que coinciden con las descripciones de la isla del filósofo griego.

recreación de la Atlantida en las marismas de Doñana

Entre las imágenes llamó la atención una de la marisma de Hinojos en la que destacan dos estructuras rectangulares y los restos de varios anillos concéntricos que las habrían rodeado, tal y como indicó el filósofo griego en sus escritos "Timeo" y "Critias".

Usando la descripción de Platón como guía y las fotografías satélite de lo que parece que es una ciudad sumergida justo al norte de Cádiz, Freund y el equipo internacional trató de localizar esa isla que tenía 925 metros de diámetro y estaba rodeada por varias estructuras circulares, algunos de tierra y otros de agua.
La Atlántida pudo haber estado en Doñana hace 2.500 años
Podría estar sumergida en las marismas de Hinojos, en una zona del coto de Doñana entre las provincias de Huelva y Sevilla.

marismas de Hinojos

La Atlántida, el paraíso perdido que describió el filósofo griego Platón y que desapareció tras un gran maremoto, podría estar en España, según una investigación que comenzó hace cinco años con unas fotos satelitales.


Para determinar las coordenadas exactas de la isla, que según los historiadores fue sepultada bajo el agua por una gran inundación provocada por un tsunami, han utilizando una combinación de tecnología submarina, radar de profundidad del suelo y cartografía digital.

El equipo de arqueólogos e historiadores dirigido por Freund se centró en las mediciones terrestres y marcaron el lugar donde excavar, hicieron análisis con carbono y confirmaron que en las capas correspondientes a la Edad de Bronce hay señales de que hubo una violenta tormenta o un tsunami en la zona.

Otro de los equipos, liderado por los profesores de la Universidad de Huelva (España) Juan Antonio Morales y Claudio Lozano se centró en la medición de las formaciones geológicas que podrían pertenecer a la zona de la antigua bahía de Tartesos.

Además, los análisis de radiocarbono hechos en Madrid y en Miami (Florida) indicaron que la fecha límite para que hubiera habido un asentamiento en el parque nacional de Doñana es el 2.500 antes de Cristo, que coincide con la aproximación hecha por los historiadores.

El científico alemán Wickboldt apuntó en su investigación que podría ser que los griegos confundieron el vocablo egipcio para costa y lo tradujeran como isla al transmitir la historia a las generaciones siguientes, lo que confirmaría este descubrimiento.

Jorge Bonsor, quizás el arqueólogo más importante de España de principios del siglo XX ya estuvo buscando en la década de 1920 en el parque de Doñana la Atlántida por lo que éste era un lugar famoso para buscar un sitio famoso", señaló Freund.




Todas estas hipótesis nos hacen de nuevo que pensar sobre la Atlántida. Cada esceptico puede pensar que es un invento de Platón, pero lo mismo se dijo con la Troya de Hómero y resultó ser cierto. Pueden aplicarse muchas ideas, y pueden resultar ser ciertas o no, pero los estudios lo dirán con el tiempo.
Puede que estemos ante restos de otra cultura, puede que sean los restos de la Atlántida, también podriamos pensar que estaba en Creta ,como muchos la han ubicado, y debido a la destrucción de la ciudad por la erupción del Santorini, los habitantes de Atlantis se hubieran desplazada hasta lo que hoy dia es Doñana,  y hubieran construido ciudades a semejanza e imagen de la Atlántida. Se podria pensar que este descubrimiento es una estructura de los Tartessos o incluso yendo mas lejos se podria lanzar la hipótesis de que los Tartessos eran los propios atlantes.
Pero esto es un trabajo que les dejo a todos ustedes a realizar y sobre todo confiemos en la ciencia, investigación y en la arqueología.

17 de febrero de 2011

TRAS LA PISTA DEL ANFITEATRO

Historiadores y arqueólogos hablan de la existencia y localización junto a las Puertas de Tierra del monumental edificio de Gades · La detección geofísica podría constatar su presencia sin excavar


Cádiz tuvo un esplendoroso pasado romano. Fue Gades, la urbe creada a imagen y semejanza de Roma por el menor de los Balbo. Aquí proyectó allá por el siglo I a. C. una ciudad monumental, netamente romana, con todos los elementos que así la definen. Pero hasta el momento sólo podemos palpar parte de este pasado glorioso de la ciudad oteando los restos del Teatro Romano, -que actualmente se están excavando- así como los hallazgos y restos de estructuras encontradas en la Casa del Obispo, el solar del Cómico -cisternas y restos de factorías de salazones-, la propia Factoría de salazones del Teatro Andalucía o el acueducto. Pero, ¿qué pasa con ese otro gran desconocido referente arquitectónico que fue el anfiteatro de Gades?


Historiadores, arqueólogos y expertos hablan de la existencia de este monumento, su localización, las fuentes clásicas que lo mencionan y los escasos restos asociados que nos susurran qué significó aquel espacio para el juego y la cultura simbólica romana.

Un monumento que parece ubicarse en el subsuelo del área de intramuros que se extiende frente a las Puertas de Tierra. Concretamente, a la derecha del camino que accedía a la ciudad. En esto están de acuerdo la práctica totalidad de los expertos sondeados, que también exponen su opinión acerca de las posibilidades que actualmente tendríamos de acceder a esta parte colosal de nuestro pasado.

Eduardo del Pino, profesor titular de Filología Latina de la UCA dice que, de tener la posibilidad de excavar, no podríamos saber a priori “qué podríamos encontrar y, en caso positivo, a lo mejor se lograría ver algún resto de valor”. Algo más negativo se muestra el también profesor de la UCA Oscar Lapeña, que apunta que “casi todos los materiales constructivos fueron reutilizados. Además, las fuentes hablan de la pervivencia de estos restos hasta el siglo XVI, así que de aparecer algo sería en cualquier caso restos de las estructuras que sobrevivieron, pero creo que ninguno de valor”.

Lapeña firmó hace unos años un interesante artículo sobre el anfiteatro en la historiografía local de los siglos XVI y XVII, donde además de repasar todas las fuentes que indirectamente citan este monumento, aporta interesantes datos del porqué de su existencia.

Por su parte, el arqueólogo municipal José María Gener señala que “es imposible saber con certeza lo que tenemos en el subsuelo”, aunque añade que “existe mucha posibilidad de que existan restos. El problema es definir si tiene la suficiente monumentalidad como para que se pueda poner en valor”, cuestiona.

Hay que tener en cuenta que el anfiteatro se localiza en un punto estratégico para el tráfico de la ciudad, nada menos que el área de las Puertas de Tierra. Por lo que hay que andar con pies de plomo y, en caso de que surja tal oportunidad, habría que buscar una fórmula asertiva que plantee la menor molestia al ciudadano, al bolsillo de las administraciones que lideren la operación -visto los tiempos que corren y la crisis que vive la arqueología- y que sea lo menos destructiva posible.

Y es que cuando hablamos de anfiteatro lo hacemos de un edificio que, según relatan las fuentes documentales, concretamente Agustín de Horozco, contaba con un perímetro de 34 metros de ancho por unos 100 de largo. Es decir, que ocupaba una buena parcela anexa a las actuales Puertas de Tierra, llegando a alcanzar probablemente parte del barrio de Santa María, en la zona entonces denominada Huerta del Hoyo.
Un área en la que actualmente sería complicado excavar sin ocasionar grandes perjuicios. Y, sobre todo, sin saber a ciencia cierta a qué atenernos.
No obstante, según apuntan los expertos, la solución estaría servida por las técnicas de detección geofísicas, ya que permiten localizar restos arqueológicos sin la necesidad de excavar. De ésta y otras fórmulas nos habla el geólogo Manuel Rodríguez Fernández, de la empresa Geytex S.L., experta en la materia.

“Actualmente son varias las aplicaciones que se utilizan en arqueología. Desde el geo radar, tomografía y teniendo en cuenta que probablemente se encuentre sobre el nivel del mar, “podría ir bien la técnica de geo radar, que ya hemos utilizado en Cádiz para la localización de otros restos”. Es una técnica que permite la fácil detección de restos hasta los cuatro o incluso cinco metros de profundidad y que además “no es destructiva y se podría aplicar en un espacio corto de tiempo, ya que se trata de hacer un barrido”, señala el geólogo de la empresa con sede en Espartina, en Sevilla.

Hasta el momento, han sido pocos los restos que han aparecido en la ciudad asociados a este legendario edificio y que actualmente se muestran en el Museo de Cádiz. Entre éstos se encuentran las piezas referentes al gladiador, tan apegada a los juegos que se organizaban en el anfiteatro. Es el caso de las figuras de terracota o las lucernas que los representan.

También figura una inscripción funeraria de mármol de un gladiador, de la que hace unos días el profesor de la UCA Eduardo del Pino hilvanó una interesante conferencia dentro del ciclo la Pieza del mes, que se organiza en la pinacoteca provincial. Bajo el título La historia de un gladiador griego en Cádiz a partir de su epitafio latino, del Pino habló del epitafio hallado por el arqueólogo Pelayo Quintero en las excavaciones de la antigua necrópolis de Cádiz, cerca de la Fábrica Nacional de Torpedos. Una placa en la que se aprecia la inscripción “Aquí yace el samnita juliano llamado Germano, que alcanzó 14 victorias, griego de nacimiento, que murió con 30 años”.

Todas estas piezas se expusieron en la muestra Iocosae Gades Juegos y diversiones en una ciudad romana, que se organizó en la pinacoteca provincial en el año 2003.

Son algunos de los vestigios que recuerdan la existencia de este gran edificio que un día se proyectó en Cádiz -Gades- para el disfrute de sus ciudadanos. Una construcción que se erigía como agente ordenador del terreno y elemento clave en el dominio ideológico del territorio. Que hablaba de la fisionomía romana de la ciudad, como muestra su ubicación en lo que entonces se consideraba las afueras.

“La ubicación responde a la ordenación urbana y a razones de seguridad, ya que allí se encerraban animales salvajes”, comenta el profesor de la UCA Oscar Lapeña. Igual de interesante resulta la explicación simbólica, “ya que el anfiteatro marca las fronteras palpables de la cultura romana. Aquí combaten civilización y naturaleza, la barbarie y la civilización. Era el paso de la vida a la muerte, de la esclavitud a la libertad y de la infamia a la gloria”, recoge el artículo publicado por este profesor.

En definitiva, un edificio que hablaba de la grandeza de una ciudad entonces poderosa, cuyo prestigio fue similar “al que se vivió en el siglo XVIII, donde los romanos del imperio venían a pasar sus vacaciones y donde incluso mandaban a construir sus casas residenciales”, apunta Eduardo del Pino.

Pocas son las fuentes clásicas que lo citan directamente, aunque existen informaciones indirectas sobre los espectáculos y características físicas del edificio y los momentos posteriores a su abandono. La mayoría son citadas en los artículos que acompañan esta información. Citas de personajes históricos que van desde Asinio Polión (43.a.C) hasta Columela, pasando por Fray Francisco, Horozco o Anton de las Viñas, que por encargo de Felipe II recogió la silueta del anfiteatro en el grabado de la ciudad que hizo allá por 1567. La silueta de un monumento todavía por descubrir

Fuente:diario de Cádiz

17 de enero de 2011

A Dámaso....

De nuevo, esta entrada no es de arqueología es para rendirle homenaje a un hombre que era un gran amigo.
Era un hombre de justicia, respetable, culto y honorable. Jamás habrá, nadie como él, que ame el arte y la cultura. Además de ser un gran magistrado, convirtió el derecho en cultura y fusionó el arte y la justicia, pues esta era su vida y en la memoria quedará.
No se ha ido, permanece aquí y sé que jamás se alejará.
Y en mis recuerdos siempre existirá ese amigo que me explicaba la historia de Luxemburgo mientras paseabamos por las calles llenas de anhelo y futuro.
Si hice algo mal, que te enojara por cambiar tus vistas de futuro para el mejor estudiante, espero que  me perdones, porque nunca te olvidaremos.
Requiem æternam dona eis, Domine, et lux perpetua luceat eis.Te decet hymnus Deus, in Sion, et tibi reddetur votum in Ierusalem. Exaudi orationem meam; ad te omnis caro veniet. Requiem aeternam dona eis, Domine, et lux perpetua luceat eis.